El autor, Hector Francheschi, profesor de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, en Roma, trata el argumento desde en un punto de vista de la antropología jurídica del matrimonio y la familia, es decir, desde la óptica de la naturaleza misma del matrimonio y de las dimensiones de justicia intrínsecas que dimanan de su misma esencia.
Dicho con palabras de JUAN PABLO II: «Es importante la presentación positiva de la unión indisoluble, para redescubrir su bien y su belleza. Ante todo, es preciso superar la visión de la indisolubilidad como un límite a la libertad de los contrayentes, y por tanto como un peso, que a veces puede resultar insoportable. En esta concepción, la indisolubilidad se ve como ley extrínseca al matrimonio, como “imposición” de una norma contra las “legítimas” expectativas de una ulterior realización de la persona. A esto se añade la idea, bastante difundida, segim la cual el matrimonio indisoluble sería propio de los creyentes, por lo cual ellos no pueden pretender “imponerlo” a la sociedad civil en su conjunto» (Discurso a la Rota Romana del 28 de enero de 2002, n. 2)
LA INDISOLUBILIDAD DEL MATRIMONIO EN LA CULTURA CONTEMPORÁNEA